Manos terroríficas para Halloween

Ya se acercan las brujas, los vampiros, los esqueletos... Halloween está a la vuelta de la esquina, y a pesar de que no soy nada forofa de esta fiesta, he de reconocer que me gustan todos los cachivaches terroríficos que rodean Halloween.

Para ir preparando el ambiente, nada mejor que pasar una tarde haciendo palomitas, comiéndolas y además decorar la casa con estas terroríficas manos:



Materiales:

- Palomitas de maíz. Yo recomiendo hacerlas en sartén, porque además de ser un poco más sanas, a los niños les encanta ver cómo van explotando (poniendo una tapa de cristal).
- Guantes de plástico transparentes. Los míos los conseguí en un surtidor de gasolina, al lado de la manguera.
- Gominolas o caramelos.
- Lazo o lana de color rojo (o el color que elijáis).

Pasos a seguir:

- Hacemos las palomitas y esperamos a que se enfríen un poco.
- En la punta de cada dedo del guante, introducimos un caramelo o una gominola con un color llamativo.
- A continuación, vamos rellenando con las palomitas, dejando un margen para poder cerrar el guante.



- Atamos el extremo del guante con nuestra lana roja, dejando unos cabos largos, como si fueran hilillos de terrorífica sangre.




Esta manualidad es barata, entretenida y ¡os va a encantar a toda la familia!

Manos terroríficas inspiradas en: http://www.milfiestasinfantiles.com/decoracion-fiestas-infantiles/manos-terrorificas-para-halloween/
...y ¡gracias a María por pasarme el enlace!


Tarros de nieve

A partir de ahora, empezad a guardar algunos tarros de cristal bonitos, porque podemos convertirlos en divertidos "tarros de nieve". Son muy fáciles de hacer, y en pocos minutos tendremos un divertido juguete entre las manos.



Materiales:

- Tarro de cristal reciclado, con su tapa y que sea hermético.
- Pegamento resistente al agua (yo he usado Loctite).
- Un muñeco pequeño que aguante bien sumergido, preferiblemente de plástico.
- Purpurina de uno o varios colores.
- Detergente líquido.
- Agua destilada (de venta en cualquier supermercado).
- Glicerina líquida (yo la encuentro en farmacias y sirve para hacer jabones).


Pasos a seguir:

- Elegimos nuestro muñequito y lo pegamos a la parte interna de la tapa del tarro.




- En el tarro vacío y limpio, echamos agua destilada hasta casi llegar al borde (dejamos como un dedo de margen).
- Echamos dos cucharaditas de glicerina.



- Echamos media cucharadita de detergente líquido.
- Añadimos 4 ó 5 cucharaditas de purpurina de los colores que queramos. La más parecida a la nieve es la plateada, pero podemos hacer las mezclas que queramos.





- Enroscamos la tapa con el muñeco pegado de manera que quede hermético. Si queremos más seguridad, podemos añadir en el interior de la rosca un poco de pegamento.


Ya solo nos queda agitar nuestro tarro y ver cómo la purpurina sube y baja haciendo unos remolinos muy chulos.



Tarros de nieve inspirados en el libro "Crea y diviértete" de la autora Catherine Woram, editorial Grijalbo.



Pintura en 3D casera

Hoy vamos a mostraros una pintura casera que necesitará de un microondas para lucir todo su potencial. Esta pintura 3D requiere pocos materiales y mucha creatividad.





Ingredientes y materiales:

- 1 cucharada de harina de fuerza. Con la normal no he probado, tendré que hacerlo...
- 1 cucharada de sal.
- Colorantes alimentarios (si los niños son muy pequeños) o témperas.
- Cartulinas o papel fuerte.
- Pinceles o bastoncillos de oídos.
- Diversos botes para guardar los colores.
- Microondas.

Pasos a seguir:

- En un bol, mezclamos la harina y la sal.
- Luego se va añadiendo agua poquito a poco hasta que quede como la textura de un yogur después de removerlo.



- Separamos la mezcla en varios botecitos (yo he usado botes reciclados de plastilina). 
- En cada bote mezclamos un poco de colorante alimentario o de témpera.


- Sobre cartulinas vamos pintando con nuestros nuevos colores. Podemos usar pinceles o bastoncillos (yo puse un bastoncillo exclusivo para cada color, para que no se mancharan las pinturas de los botes al cambiar de color).




- Una vez finalizado el dibujo, lo metemos en el microondas durante 30 segundos a tope (el tiempo puede variar de un microondas a otro). Transcurridos estos segundos, ¡ya tenemos listo nuestro super dibujo en colores 3D!




¡Os va a encantar!

Pintura en 3D casera inspirada en Elena Díaz, que lo puso en práctica antes que yo :). En este enlace tenéis la versión en inglés: http://happyhooligans.ca/homemade-puffy-paint/




Máquina de hacer palabras Nº 3

Nos encantan las palabras, así que aquí traigo otra divertida forma de aprendizaje de la lectoescritura.

Es nuestra Maquina de hacer palabras Nº 3:



Materiales:

- Un contrachapado tamaño DIN A3. Podéis adquirirlo en bazares y en centros de bricolaje.
- 7 cuadernitos de espiral de igual tamaño.
- Pegamento.Yo he usado pistola de silicona caliente.
- Rotuladores y lápices.

Pasos a seguir:

- Escribimos en 5 de los cuadernitos el alfabeto completo, una letra por cada hoja. Yo en cada cuaderno he repetido el alfabeto dos veces. En el primer cuaderno, la primera tanda de letras las he escrito con mayúsculas, y la segunda con minúsculas.
- Pegamos los 5 cuadernos lo más juntos posible.
- Pegamos los otros dos cuadernos en la parte de abajo del tablero.


Ahora la mecánica de trabajo que yo he empleado es la siguiente:

- Invito a los niños a sentarse juntos. A Héctor (que escribe con la mano izquierda) le he puesto a la izquierda y a Noa a la derecha, y viene fenomenal para que escriban juntos sin molestarse.



- Por turnos van eligiendo la palabra que quieren escribir. En este caso no puede tener más de cinco letras, ya que solo hay cinco cuadernitos.
- Vamos buscando las letras de la palabra de una en una y repasando el abecedario mientras pasamos las páginas hasta encontrar nuestra letra.
- Una vez que ya tenemos todas las letras y formada nuestra palabra, pasamos a escribirla con lápiz en los cuadernos de la parte de abajo.





Solo puedo decir una cosa: ¡les encanta!. Y lo que más me gusta es cómo se prestan ayuda entre ellos. Creo que esta máquina aporta muchos aprendizajes y es un refuerzo divertido a lo que hacen en el cole.

Máquina de hacer palabras Nº 3 inspirada en algún sitio de internet que ¡¡ya no soy capaz de encontrar!!.


Tablero porta notas

Bueno, pues ya estamos a mediados de septiembre. Los niños seguramente habrán empezado sus clases, y para la ocasión hemos hecho un tablero porta notas, para que los peques puedan organizar su día a día. Los que ya saben escribir harán listas de cosas; los que no, se podrán organizar con pequeños dibujos.


El tablero se divide en tres zonas principales:

1. Un árbol de corcho donde clocar notas con chinchetas.



2. Una repisa donde poner nuestro objeto favorito o apoyar una foto bonita.
3. Unas pinzas de la ropa para "tender" notas u otros objetos.


Materiales:

- Un tablero de contrachapado fino u otro material resistente. En mi caso he usado contrachapado tamaño DIN A4. Se puede adquirir en papelerías y en bazares.
- Una lámina de corcho tamaño DIN A4. Se puede adquirir en papelerías y en bazares.
- Un listón de madera, de una longitud aproximada de unos 12 cm.
- Dos pinzas de la ropa de madera.
- Cordel.
- Témperas y pinceles.
- Rotuladores.
- Tijeras.
- Berbiquí o barrena.
- Pegamento. Yo he utilizado pistola de silicona caliente. Es económica y nos sirve para muchas manualidades.

Pasos a seguir:

- Con un rotulador, dibujamos la forma del tronco del árbol en el corcho y recortamos con las tijeras.
- Una vez que tengamos el recorte del tronco, lo ponemos encima del tablero y silueteamos la forma sobre el tablero, para así luego poder pegarlo en su sitio.
- Retiramos el tronco de corcho, y con témperas pintamos la copa del árbol y el cielo. También la hierba y unas flores. Aquí los niños pueden decorar a su gusto.
- Hacemos en las esquinas unos pequeños agujeros con berbiquí u otro objeto punzante, con cuidado de poner debajo un "mártir" para no dañar la mesa.


- Pintamos con témperas o rotuladores las pinzas de la ropa, y hacemos lo mismo con el listoncito de madera.
- Con la pistola de silicona caliente pegamos nuestro tronco de árbol hecho en corcho sobre el tablero, en su lugar correspondiente.
- Pegamos también el listón de madera a modo de pequeña estantería.
- Pegamos las pinzas de la ropa procurando que la apertura de las mismas quede hacia abajo.



- Pasamos un cordel entre los agujeros del tablero y lo anudamos por detrás.

Ya tenemos listo nuestro tablero porta notas. Solo queda colgarlo a modo de cuadro en un sitio accesible y visible para los niños.

Pasad un rato agradable haciendo el tablero y utilizándolo. Recordad que este diseño es solo una idea, pero podéis personalizarlo a vuestro gusto. En vez de un árbol de corcho puede ser una nube gorda de corcho, o unos vagones de tren, o lo que os apetezca.

Tablero porta notas inspirado en el libro "Manualidades en 5 pasos: Madera" de la editorial Parramón. Autora: Anna Llimós.



Pulseras de botones

Las ancianitas de una residencia pusieron un mercadillo con sus productos elaborados en los talleres ocupacionales. Me llamaron mucho la atención una gargantilla y una pulsera hecha de botones, así que ¡no me quedó más remedio que comprárselos!.

Hace mucho tiempo de esto, pero el otro día mi hija Noa, encontró mi pulsera de botones y quiso hacerse una, así que rebuscamos en nuestra cajita de botones, y con nylon y dos agujas fabricamos una.



Materiales:

- Botones diferentes.
- Hilo de nylon elástico.
- Dos agujas por las que entre el nylon.
- Tijeras.

Pasos a seguir:

- Elegimos nuestros botones preferidos. No es necesario que todos tengan el mismo tamaño, pero sí parecidos.


- Cortamos un cabo largo de nylon elástico y enhebramos una aguja en cada extremo del cabo.


- Vamos pasando los hilos a través de los agujeros de cada botón de forma paralela. Procuramos no cruzar en forma de "x" los hilos cuando el botón tiene cuatro agujeros. En los botones que solo tienen dos agujeros, pasamos igualmente los dos hilos. A mi hija de seis años, tuve que ayudarla en este proceso porque se cansaba. Es un muy buen ejercicio de psicomotricidad fina.



- Iremos notando que se van amontonando los botones como en dos filas, una por arriba y otra por abajo.
- Cuando obtengamos la longitud deseada, atamos los extremos con un par de nudos fuertes y cortamos el excedente de nylon, para que no nos moleste en la muñeca.

Espero que disfrutéis de esta actividad. Recordad que también os podéis hacer una gargantilla.

Pulsera de botones inspirada en los talleres ocupacionales de la Residencia Care Meco.








Blandiblub casero

Aquí os traigo al pegajoso, asqueroso y al mismo tiempo espachurrable blandiblub o flubber... o moco... ¡llamadlo como queráis!. Tarde de diversión gracias a la química y a la curiosidad de los peques.




Cuando tengáis todos los ingredientes preparados sobre la mesa, no os llevará más de cinco minutos obtener vuestro flubber casero, y esto es algo a tener en cuenta, dada la impaciencia de los niños y su afán por obtener rápidos resultados.

Ingredientes:

- Cola blanca de carpintero (medio vaso).
- Bórax: 4-5 cucharaditas. (Venta en droguerías). ¿Qué es el Bórax?
- Colorante: a ojo, como un cuarto de un botecito. (Venta en la misma droguería donde compremos el Bórax). Yo escogí uno para teñir jabones caseros.
- Medio vaso de agua caliente.

Pasos a seguir:

- Echamos la cola blanca en un bol:


- Echamos casi toda el agua caliente (dejamos como dos dedos en el vaso).
- Echamos el colorante:


- Lo mezclamos bien con la mano o con una cuchara:


- En el agua que hemos dejado en el vaso, echamos las cuatro cucharaditas de bórax y lo diluímos. A continuación lo incorporamos a nuestra mezcla.
- Seguimos removiendo con la mano.
- En breve empezará la masa a adquirir la consistencia del blandiblub. Nos lo vamos pasando de una mano a otra escurriendo el exceso de agua.

¡¡Ya está listo para jugar!!




Precauciones:

- Intentar evitar el contacto con ropa o pelo, porque es bastante pegajoso, sobretodo al principio.
- Los niños muy pequeños no deberían jugar con el blandiblub por el peligro de ingestión.
- Después de jugar es conveniente guardarlo en un bote hermético de plástico o cristal, o una bolsa cerrada para que no se seque.
- ¡Amasar blandiblub puede crear adicción!

Blandiblub casero inspirado en: https://www.youtube.com/watch?v=UznKBGXrnN4






Aprendemos los días de la semana

Los días de la semana, esos días que tan bien controlamos los adultos, esos alegres viernes, esos depresivos domingos, esos lunes de cafés... Normalmente tenemos tan claro el día en el que vivimos que a veces nos pasa desapercibido que para nuestros hijos pequeños este orden de días inmutables es un verdadero caos en sus cabecitas. Cuando a un niño de 5 años le decimos: "...el martes vamos a casa de Pepito a jugar", el peque piensa que eso del martes es dentro de un rato, después de comerse la merienda... y luego se enfada cuando no vamos a casa de Pepito, porque en verdad es domingo y faltan dos días para que llegue el tan deseado momento. Y es que para ellos es una aventura descubrir la secuencia de días correcta y ubicarse en el tiempo.

Y de repente, dando un paseíto por el chino del pueblo, me he topado con el material definitivo para ayudarme en la tarea de que vayan entendiendo el concepto "día de la semana": un pastillero. Este cacharrillo que me ha costado un euro me está dando mucho juego:


Es manejable para manos pequeñas, y cada compartimento es una mini caja de tesoros por descubrir, los cuales van cambiando todas las semanas.

He identificado a cada hermano con una cuenta con carita que lleva escrito su nombre por detrás. Estas caritas las meten los peques en el compartimento que corresponde al día de la semana donde nos encontramos.


Por la mañana, cuando estén desayunando por ejemplo (que estén un poco espabilados), les invitamos a que cambien de día de la semana moviendo las cuentas al casillero siguiente. Algunos casilleros estarán vacíos, pero en otros habrá eventos especiales que signifiquen algo para ellos (un cumpleaños, una visita...), que previamente habremos preparado el domingo o según vayan surgiendo los planes. Yo en mi caso, escribo notitas pequeñas con lo que va a ocurrir ese día, por ejemplo "hoy celebramos el cumpleaños de Héctor en casa con los primos".




De momento veo que va creando en ellos cierta seguridad sobre el "dónde" se encuentran, y aprenden un ritmo de abrir un casillero por día por las mañanas. Esto es algo similar a los calendarios de Adviento de las Navidades, pero mucho más personalizado.

Espero que os sirva esta pequeña idea en la gran tarea de guiar a vuestros peques en sus aprendizajes.