Aprendemos los días de la semana

Los días de la semana, esos días que tan bien controlamos los adultos, esos alegres viernes, esos depresivos domingos, esos lunes de cafés... Normalmente tenemos tan claro el día en el que vivimos que a veces nos pasa desapercibido que para nuestros hijos pequeños este orden de días inmutables es un verdadero caos en sus cabecitas. Cuando a un niño de 5 años le decimos: "...el martes vamos a casa de Pepito a jugar", el peque piensa que eso del martes es dentro de un rato, después de comerse la merienda... y luego se enfada cuando no vamos a casa de Pepito, porque en verdad es domingo y faltan dos días para que llegue el tan deseado momento. Y es que para ellos es una aventura descubrir la secuencia de días correcta y ubicarse en el tiempo.

Y de repente, dando un paseíto por el chino del pueblo, me he topado con el material definitivo para ayudarme en la tarea de que vayan entendiendo el concepto "día de la semana": un pastillero. Este cacharrillo que me ha costado un euro me está dando mucho juego:


Es manejable para manos pequeñas, y cada compartimento es una mini caja de tesoros por descubrir, los cuales van cambiando todas las semanas.

He identificado a cada hermano con una cuenta con carita que lleva escrito su nombre por detrás. Estas caritas las meten los peques en el compartimento que corresponde al día de la semana donde nos encontramos.


Por la mañana, cuando estén desayunando por ejemplo (que estén un poco espabilados), les invitamos a que cambien de día de la semana moviendo las cuentas al casillero siguiente. Algunos casilleros estarán vacíos, pero en otros habrá eventos especiales que signifiquen algo para ellos (un cumpleaños, una visita...), que previamente habremos preparado el domingo o según vayan surgiendo los planes. Yo en mi caso, escribo notitas pequeñas con lo que va a ocurrir ese día, por ejemplo "hoy celebramos el cumpleaños de Héctor en casa con los primos".




De momento veo que va creando en ellos cierta seguridad sobre el "dónde" se encuentran, y aprenden un ritmo de abrir un casillero por día por las mañanas. Esto es algo similar a los calendarios de Adviento de las Navidades, pero mucho más personalizado.

Espero que os sirva esta pequeña idea en la gran tarea de guiar a vuestros peques en sus aprendizajes.






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